Les recomiendo una lectura pausada de esta pieza, para que se puedan apreciar en toda su dimensión los muchos matices que componen este medido comentario. De efectuar una lectura apresurada, quizá no advertirían ese párrafo en el que la autora considera “muy probable” que Maduro y los hermanos Castro hayan asesinado a Chávez. Les aconsejo, pues, una lectura tranquila…
“Nicolás Maduro no es un líder pacífico, formado en Cuba, bajo las enseñanzas castristas, más bien es todo lo contrario; en su rostro, descompuesto, tosco, se puede adivinar el nivel de inquina que lo invade, una especie de repulsa frente a todo lo que signifique justicia, democracia, libertad. Su odio y su ambición de poder son tan elevados que en menos de lo que canta un gallo ha conseguido borrar la imagen de Hugo Chávez, imponiendo la suya, todavía más desagradable, si es que se puede serlo. Se puede, él lo ha conseguido y sin mucho esfuerzo. Maduro es peor que Chávez. Y está en la misma línea de los Castro y de los líderes coreanos. Su divisa es el extremismo, sobrepasar los límites, arrasar con todo. No esperen nada bueno de este hombre. Es peor que Chávez, porque sabe que para ganarse el respeto de los tiranos del Caribe deberá subirle la parada a su predecesor. Es muy probable que Chávez ya comenzara a serle incómodo a los dos viejos tiranos y que lo hayan asesinado, no duden que Maduro haya estado en la componenda. No lo duden ni un segundo, Maduro ansa el baño de sangre, sólo hay que ver quiénes son los invitados a la toma de posesión organizada a la carrera: entre criminales y delincuentes andará el show”.
Zoé Valdés, Libertad Digital, 18 de abril de 2013.