Fueron amigos durante unos años, y uno acabó al frente del Gobierno gallego y el otro en la cárcel por narcotráfico. El presidente de la Xunta, mantuvo
a mediados de los años noventa, mientras ocupaba altos cargos en los
Gobiernos gallego y central, una estrecha amistad con el
contrabandista Marcial Dorado Baúlde. Entonces Dorado ya era muy
conocido por sus actividades como uno de los jefes del contrabando de
tabaco en Galicia, y Feijóo ocupaba destacados puestos en la
Administración sanitaria, primero en la autonómica y luego en la
estatal. La relación incluyó invitaciones a Feijóo a la casa y al barco
de Dorado, además de viajes que realizaron juntos.
En aquella época el contrabandista había sido detenido dos veces: en
1983, en la primera gran redada contra el negocio ilegal del tabaco en
las Rías Baixas, y en 1990, por orden del juez Baltasar Garzón, dentro de la Operación Nécora, Dorado fue arrestado por narcotráfico y ahora
mismo se encuentra en la cárcel cumpliendo una condena a 14 años.
Cuando conoció al contrabandista, Feijóo tenía 34 años, vivía en Santiago y era el número dos de la Consejería
de Sanidad. Su amistad con Dorado se mantuvo unos
meses después de la marcha del actual presidente gallego a Madrid,
reclutado por el propio Romay para dirigir el desaparecido Insalud. El
entonces prometedor alto cargo empezó a acompañar a Cruz en sus asiduas
visitas a la espléndida mansión de Dorado en la Isla de Arousa
(Pontevedra), donde se celebraban comidas y reuniones a las que asistía
personal de confianza del contrabandista, incluso algunos mandos
uniformados.
La amistad entre el político y el contrabandista se fue estrechando.
Entre 1995 y 1998, Feijóo acudió durante los veranos a otra casa que
Dorado tenía en Baiona, cerca de Vigo. En estas escapadas no faltaba el
paseo a bordo del yate que el empresario tabaquero tenía
atracado en el Club Náutico de esta localidad turística. La afición de Dorado por los
barcos de recreo llevó a Feijóo a pasear a bordo de uno de los yates. Esta embarcación sería intervenida años después en una operación
contra el blanqueo de dinero, tras la detención de Dorado en relación
con un cargamento de seis toneladas de cocaína, en octubre de 2003.
Feijóo también fue con Dorado a Portugal, donde este tenía negocios, y a Andorra. El Principado era entonces uno de los destinos frecuentes de los
contrabandistas para evadir dinero.
Feijóo explica que empezó a tratar a Dorado, en torno a 1995, con quien había trabado amistad en la Xunta. Su
relación, asegura, se limitó al ámbito personal en reuniones en su
tiempo de ocio en las que participaban más amigos. Reconoce que estuvo
en su barco, en su casa y que al menos hizo un viaje con él, aunque
insiste en que siempre había más amigos presentes. El presidente de la Xunta
niega tajantemente que tuviera cualquier tipo de lazo económico con
Dorado ni que estuviera al tanto de sus negocios ni que su relación con
él hubiese tenido la menor influencia en sus decisiones como cargo
público.
En aquel momento confió en la
palabra de los amigos comunes, que le aseguraron que Dorado ya no se
dedicaba al contrabando de tabaco. Y resalta que, cuando se produjeron
los hechos, tampoco había ningún procedimiento judicial abierto contra
él. Hacia 1997, en cuanto tuvo noticia de que la Audiencia Nacional
había abierto una investigación a Dorado por una supuesta operación de
contrabando, el presidente gallego afirma que cortó toda la relación con
él y que desde entonces ni se han vuelto a ver ni han hablado nunca.
Esta es la noticia, espero acontecimientos.... y daré opinión