11 febrero 2025

HYTASA, Un proyecto frustrado

HYTASA, UN PROYECTO FRUSTRADO 

ACCIÓN ORIGINAL HYTASA HILATURAS Y TEJIDOS 1964 SEVILLA Aprox. 300x273mm |  eBay

Bien merece la pena tener un recuerdo para un gran proyecto industrial, de los pocos escasos con los que ha contado Sevilla y que desapareciera de la manera más triste y lamentable, al igual que otros muchos.
 

Ofrece la singularidad de ser una iniciativa que es consecuencia de las malas situaciones por las que atravesaba esa España rota y enfrentada entre la derecha y la izquierda, por la guerra civil.
 

La Sociedad Hytasa, Hilaturas y Tejidos Andaluces, Sociedad Anónima, surge en plena guerra civil, en concreto el 27 de Septiembre de 1937, ubicada en una de las zonas más pobres y humildes de Sevilla, en una barriada conocida como el Cerro del Águila o de las Águilas, llamada así por la gran cantidad de este tipo de aves que anidaban en este lugar.

Hasta que quince años después de la creación de la barriada en 1937, comienza a levantarse la nueva fabrica. El objetivo, dar trabajo a una masa de obreros que pudieran encontrar en esta actividad un medio para su sustento. Esto propició que la población del barrio casi se duplicara en esos primeros 10 años, según el padrón municipal, con casi 20.000 habitantes.

El proyecto ocupaba en principio una superficie de 32.000 m2, que experimentará nuevas ampliaciones hasta alcanzar las treinta y cinco hectáreas. En un principio cuenta con una maquinaria importada de Suiza, llegando de forma paulatina hasta los 600 telares y unos cinco mil husos para hilar. Como dato, el capital social de la empresa se constituye con 10 millones de pesetas.

La producción necesitaba de tres turnos de trabajo, las 24 horas del día, en cuanto a la materia prima era la producción de algodón del Valle del Guadalquivir. Además, para uso de los trabajadores se crea viviendas, economato donde estos trabajadores pueden adquirir alimentos y otros artículos básicos a bajo precio.
 
 
 
Pero como nada es eterno, con el paso de los años, la maquinaria de Hytasa empieza a quedar obsoleta, hecho que se ve agravado por la bajada de la demanda de las principales empresas que fabricaban una vez finalizada la guerra civil. Otro agravante fue el abandono de la subvención estatal al cultivo de la material esencial en la producción, como era el algodón.

Ante todas estas dificultades, a finales de los años setenta, la UCD, el ministro Abril Martorell, autoriza la expropiación de la fábrica a sus anteriores propietarios, D. Prudencio Pumar Cuartero, quien falleció poco tiempo después, por lo que la Empresa pasa a Patrimonio del Estado. En definitiva en el grave perjuicio que repercute de lleno en las condiciones laborales de los trabajadores que desarrollaban su labor en la empresa.

En 1986 de las treinta y cinco hectáreas que llegó a ocupar, la fabrica quedó reducida a unas quince, vendiéndose por la Junta de Andalucía el resto del espacio para otros proyectos. Es en el año 1995, bajo la tutela de la Junta, cuando se decide reducir la plantilla de trabajadores que eran unos 1.150, de hasta los más de 4.000 que llegó a alcanzar en su época de máximo esplendor, reduciéndolo a los 550 obreros, con el drama tanto humano como familiar para esos cientos de familias que veían desaparecer su única fuente de ingresos.

Y para colmo de la mala suerte, en el año 1996 se recibe de Bruselas la petición de devolución de las ayudas públicas concedidas tanto a esta fabrica como a otras, cuya finalidad y fondos estaban destinados a reflotarlas. Este medida supone otro duro golpe a los ya muchos recibidos y se procede a crear otra empresa, HYTASAL, Sociedad Anónima Laboral, que pese a las buenas intenciones iniciales es un nuevo fracaso. Paralelamente, ya desde décadas anteriores, el mercado textil estaba centralizado en Cataluña, donde las ayudas llegaban a tope. Mientras, en Sevilla, cada vez que se producía un cambio de gobierno con distinto signo político, era como empezar de nuevo.

No obstante, mi familia y yo vivimos una década en el Cerro, es digno de destacar que, en aquellas primeras décadas de esplendor, en torno a la misma de Hytasa creció todo un barrio, El Cerro del Águila, donde habitaba la mayor parte de los obreros. En el año 1960, nos trasladamos a una vivienda de las noventa, construida por HYTASA, en el barrio de Los Remedios.

El Cerro del Águila desde sus primeros años vieron peligrar su existencia. La primera prueba la padeció en el año 1941 con motivo de la deflagración del cercano Polvorín de Santa Bárbara, y cuya explosión arrasó diez manzanas, unas 300 casas aproximadamente. Contaba en sus alrededores con un silencioso pero peligroso vecino: el arroyo TAMARGUILLO, causante de numerosas riadas que anegaban todo a su paso, atravesado por el conocido como Puente de la Frontera.
 

La comunicación con el centro de Sevilla era a través de una línea de tranvías, la número 12, cuya ultima parada con marquesina, estaba situada frente a la entrada de la factoría para los trabajadores.

Como principal lugar de divertimiento llegado el verano estaba el conocido cine Casablanca, que debe su nombre a la fachada de cal. Apenas dos décadas después, 1961, tiene lugar la ultima gran riada que anegó 3/4 partes de la ciudad, que también puso a prueba a los sufridos habitantes de la zona con el desbordamiento del ya comentado arroyo Tamarguillo.

Para el mundo laboral de Hytasa, la unión que formaban fábrica y barrio era un hecho inseparable y sin ser de ellos, de los trabajadores, la consideraban casi como propia.
 
 
No puedo dejar de hablar de la persona que hizo posible el nacimiento de la empresa: D. Prudencio Pumar Cuartero, como presidente de Hytasa y del Consejo de Administración, que falleció en el año 1981. Es de destacar la colaboración que ejerció D. Prudencio padre en la fundación de una hermandad, en pleno corazón del barrio, al ser el donante de sus imágenes titulares, primero de la talla de la Virgen de los Dolores, que la adquirió por 23.000 pesetas, obra del escultor Sebastián Santos. La primitiva hermandad fundada en el año 1945, sostenida gracias a los donativos que desde la gerencia de Hytasa  se realizaban periódicamente. Posteriormente, una década más tarde, es reconocida la Hermandad de Gloria de Nuestra Señora de los Dolores, para ser Hermandad de Penitencia en 1987.

Antes, cuando se construyo la nueva iglesia, sufragada a las aportaciones de D. Prudencio Pumar, la anterior iglesia estaba ubicada en suelo de HYTASA, en la cual tome el bautismo.
 
En el año 1945 se crea Inmobiliaria del Sur S.A. por 3 socios, uno de ellos D. Prudencio Pumar, a mediados de 1946 adquirierón la empresa Los Remedios, S.A., que atravesaba dificultades económicas. Se trataba de unos terrenos dentro del casco urbano de Sevilla que sumaban en total unos 61.000 metros cuadrados, situados en la que entonces se denominaba la “Gran Vía” (hoy en día, la Avenida de la República Argentina). La compra se cerró a un precio de 240 pesetas (1,44 euros) el metro cuadrado, unos 15 millones de pesetas. Sin comentarios ...
 
Esta saga de empresarios, controvertida para mi y me guardo mi opinión, ha tenido su continuidad en una tercera generación, D. Ricardo Pumar López, nieto del fundador, al frente de la Inmobiliaria del Sur S.A., que compraron Los Remedios por 25 millones de pesetas, desde el Puente de San Telmo hasta la base aérea de Tablada, son cuatro generaciones de emprendedores JA JA JA..... de emprendedores. Y HASTA AQUÍ..