Nuestras autoridades competentes siguen dando por buenas las
encuestas que se realizan en este país, que indican que todos
los dirigentes políticos son habitantes de otro planeta (muy, muy
lejano) que no se enteran de lo que pasa en este mundo y mucho menos en
Andalucía. O lo que es peor, que son terrícolas abducidos por los
mercados y devueltos a la Tierra para predicar la buena nueva de la
Federación de Comercio y del Imperio Alemán, y perdonen la redundancia.
Y si bien esta dura postura de los líderes partidarios es común a
todos ellos, no se puede negar que los más aplicados alumnos son los
recalcitrantes prebostes del PP, empeñados una y otra vez en tomarnos
por memos, que no diré yo que no lleven razón y a los resultados
electorales me remito. El último que nos ha llamado tontos del bote ha
sido el secretario general del PP-A, José Luis Sanz, al que le han
pillado con las manos en los langostinos y en las copas de balón,
pagados con el presupuesto del Ayuntamiento de mi pueblo, Tomares, bonita localidad
sevillana de la que es alcalde, no me pregunten por qué.
Las razones de tanto homenaje a base de gambas y
güisqui, Sanz ha dicho que también los otros lo hacen y
que es su obligación como alcalde agasajar a los ilustres visitantes de
su pueblo, entre ellos un futbolista de postín y otros intelectuales.
Aunque lo peor del caso ha sido la defensa cerrada que su jefe de filas,
Juan Ignacio Zoido, ha hecho de la generosidad de su subordinado con
nuestro dinero. Y como en su excelsa persona concurre el agravante de
que es el alcalde hispalense, deducimos que también en la capital
andaluza se homenajea al regidor y a sus visitantes con el dinero de
todos, eso sí, para mayor gloria de Sevilla y de España.
Pero como siempre que hay una de cal también hay otra de Arenas, ahí
tenemos el humilde pisito que nuestro más derrotado candidato se marcó
en Marbella de manos de un constructor que además era una afamado
productor de yogures y huevos. A precio de mercado y pagado como Dios
manda, según aseguró el interfecto, mientras a los demás se nos volvía a
poner cara de imbéciles y los dientes largos, todo hay que decirlo. Que se lo digan a mi amigo Pepe Gomez, cuanto vale una propiedad en la Costa del Sol.
Por todo ello no es de extrañar que la gente encuestada esté echando humo por la boca, con esta patulea de prohombres tan pagados de sí mismos y con tan pocas razones para ello. Si su soberbia pudiera permitirlo, sería aconsejable que dejaran sus cargos y buscaran entre los suyos a personas que no sólo sean honradas, sino que además lo parezcan. A lo mejor así van consiguiendo que la gente no considere a los políticos como el gran problema de este país, sólo detrás del paro.
Por todo ello no es de extrañar que la gente encuestada esté echando humo por la boca, con esta patulea de prohombres tan pagados de sí mismos y con tan pocas razones para ello. Si su soberbia pudiera permitirlo, sería aconsejable que dejaran sus cargos y buscaran entre los suyos a personas que no sólo sean honradas, sino que además lo parezcan. A lo mejor así van consiguiendo que la gente no considere a los políticos como el gran problema de este país, sólo detrás del paro.
Que el asunto se agrava porque
en la competencia también andan metidos en iguales harinas y también les
cuesta conjugar el verbo dimitir, aunque haya razones sobradas para
ello, el caso de los ERE sin ir más lejos. Aunque con el PSOE se abre
una puerta a la esperanza con la idea de realizar unas primarias
abiertas para encontrar caras nuevas que no sean tan duras. Los
socialistas ya han encontrado el camino y se han puesto a caminar,
aunque con la racha que llevan tampoco descarto que acaben en las
antípodas o en Sanlucar de Barrameda. ¡Marchando otra de langostinos!