En la caja de las excusas de Mariano Rajoy existen dos
comodines que se repiten sin cesar: la herencia recibida (marca
registrada) y el "hemos evitado el rescate" y "el crack de España"
(pendiente de registrar). Según esa visión, todos los incumplimientos
electorales de la larguísima lista presidencial se resumen en dos: o
bien son culpa de Zapatero o bien son el mal menor. Mariano Rajoy no
quería tomarnos el pelo y hacer justo lo contrario a lo que prometió. Lo
hace contra su voluntad. Le duele más a él que a los demás.
Las dos excusas son falsas, como ya le recuerdan hasta desde la prensa
conservadora. La primera, porque "la herencia recibida" era de sobra
conocida por Rajoy, que no puede alegar que le pilló por sorpresa sin
dimitir por incompetente al minuto después; fueron las autonomías
gestionadas por el PP y no el Gobierno central, quienes más se
desviaron del déficit previsto en 2011. La segunda, porque, por mucho
que el presidente saque pecho, estamos rescatados ya: España ya ha
solicitado la ayuda de Europa para salvar a la banca y a cambio ha
firmado un duro memorando donde entrega a la troika el control del
sector financiero. También ha aceptado cumplir con una serie compromisos
macroeconómicos, un programa de reducción del déficit que día a día se
traduce en recortes y subidas de impuestos (y los que nos rondarán). En
la práctica, no hay una gran diferencia con la entrega de soberanía que
firmó Irlanda o Portugal.
En los próximos meses, es
muy probable que Rajoy recurra a más dinero del rescate previsto en el
memorando de rescate. No será para crear un fondo para ayudar a los
desahuciados o evitar despidos, como propone el PSOE. Según fuentes
solventes del sector financiero, los 40.000 millones que se han empleado
hasta ahora para sanear el sector financiero español no van a bastar.
Hace falta más. El Gobierno tendrá que recurrir a una parte importante
de esos 60.000 millones que quedan hasta los 100.000 millones que aprobó
Europa para España.
Si hemos entregado el control
del sector financiero, si hemos condicionado el rescate al cumplimiento
de las políticas macroeconómicas que imponga la Comisión Europea y el
BCE, si el dinero es a crédito, va a la deuda pública española y lo
tendremos que devolver ¿cuál es entonces la diferencia con un rescate
total? Principalmente dos cosas: que solo podemos usar el dinero europeo
para ayudar a la banca, pero no para abaratar la financiación de la
deuda pública española. Y, por supuesto, que Rajoy puede presumir de
"haber evitado el crack". Demos gracias al señor. El chiste es del 1976, no hemos avanzado nada..