La falangista Isabel Peralta se ha sentado en el banquillo de los acusados en la Audiencia Provincial acusada de un delito de odio, por el que se enfrenta a una pena de tres años y medio de prisión, por el discurso racista que dio ante la Embajada de Marruecos el 18 de mayo de 2021. Según ella, su discurso no era un discurso de odio contra los marroquíes, sino que era un discurso político. "Quería denunciar un crimen político y una extorsión diplomática", ha dicho ante los jueces. Sin embargo, preguntada por el "reemplazo racial", Peralta no ha dudado en afirmar: "Actuamos por amor y nuestro pueblo está amenazado de muerte".
La falangista, que ha sido expulsada de por vida de Alemania tras ser detenida y expulsada del país después de que la policía federal de Frankfurt encontrase simbología nazi dentro de su maleta en el aeropuerto, se trataba de un llavero y una bandera con la esvástica y el libro escrito por Adolf Hitler, Mein Kampf.