14 abril 2013

Como si fueran comunistas

El viernes pasado tuve un nefasto sueño, que ustedes y yo eramos chipriotas, lo cual podríamos llegar a ser en cualquier momento, dadas la nefasta gestión de la crisis del Gobierno de Rajoy, las perspectivas de aumento aún mayor del paro (ya se prevé que alcance al 27% de la población), la nula enmienda de nuestros bancos, sobre todo de los que han sido salvados con dinero de los contribuyentes, a quienes se niegan a conceder créditos; la parálisis del consumo y el general miedo reinante. Pongamos que ustedes o yo hemos ahorrado durante muchos años y tenemos depósitos de 100.000 uros o más. Que ese dinero lo hemos ganado honradamente y sin estafar a nadie, con enorme esfuerzo y trabajo o con suerte, que a veces cuenta. Que no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades ni hemos despilfarrado. Que a lo largo de nuestra vida sólo hemos pedido un crédito a un banco, y porque salía más a cuenta que pagar a tocateja; que, en todo caso, ese crédito o hipoteca lo liquidamos en el plazo de ocho años, dado que no nos gusta deber a nadie. Que no vivimos con ostentación y sólo nos damos los caprichos a nuestro alcance. Que nunca hemos ido al banco ni a la caja a que nos presten para chorradas y antojos (la comunión de la niña, unas vacaciones en Londres o en el Caribe) ni para proyectos de envergadura que no podíamos estar seguros de llevar a buen término (la adquisición de una vivienda en propiedad, por ejemplo, contando con un empleo precario). Que no hemos invertido en preferentes ni en ninguna operación de riesgo, sino sólo en fondos muy conservadores que nos han rentado poco, y no siempre, y cada vez menos. Que hemos pagado puntualmente nuestros impuestos y no hemos defraudado al fisco. Pongamos que somos chipriotas sensatos y cumplidores de las leyes, y que si hemos ahorrado 100.000 uros o más es en buena medida porque no nos fiamos de que las pensiones vayan a seguir existiendo como hasta ahora; porque queremos tener dinero disponible por si hay que ayudar; porque deseamos dejar algo en herencia a nuestros hijos; porque nos ha dado la gana.

Pues bien, nos encontramos ahora con un insólito robo. Por haber ganado y conservado ese dinero sin especulación, fraude ni trampas, nuestro Gobierno y la Unión Europea nos castigan, y nos quitan sin más … aún no se sabe si el 30%, el 40% o incluso el 80% de nuestros depósitos. Tras muchas protestas y alarmas, se ha logrado que al menos no les hurten casi el 7% a nuestros compatriotas con menos de 100.000 uros. Pero los que sí tenemos esa cantidad nos vemos despojados y desposeídos sin haber hecho nada para merecerlo. Estamos en el absurdo de que, si uno derrocha, se la carga, y si en cambio ahorra, también se la carga. ¿En qué quedamos? ¿Cómo se justifica, cómo se acepta que se desvalije de un 60% de sus ingresos (lo más probable) a nadie que no haya robado ni defraudado, ni siquiera haya arriesgado ni se haya endeudado? ¿Cómo es posible semejante atraco a manos de rateros vestidos con traje y corbata y con cargos de responsabilidad? ¿Cómo puede ser esto “legal”, si es un puro y simple robo por parte de los Estados? Es gracioso: recuerdo bien cuando había pánico a los “comunistas”, en nuestro país y en otros. La mera palabra asustaba a muchos, y la gente común decía: “Es que si vinieran los comunistas, nos lo quitarían todo por la fuerza, la propiedad privada dejaría de estar protegida”. No han venido los comunistas, y sin embargo son el capitalismo y los partidos de derecha y “orden” quienes se dedican a confiscar bienes privados, sin justicia alguna y para “salvar la banca”. Raros comunistas están hechos.

Hacienda mira con lupa lo que cada ciudadano gana, y es capaz de reclamar y multar por el más mínimo error cometido. Con el mismo escrúpulo, podría rastrear quiénes han obtenido sus 100.000 uros de manera legal y honrada y quiénes no; qué depósitos se retribuían a tipos de interés altísimos y por tanto comportaban un riesgo que debían asumir sus propietarios y cuáles no. Llegada la hora de un rescate, de los cuales los culpables principales son siempre los políticos y los banqueros, debería poderse ver quiénes merecen ser desplumados y quiénes no, en modo alguno. 

 Si nuestros Gobiernos nos roban desca­radamente, lo único que pueden esperar de nosotros es enemistad y la continuidad de las hostilidades graves que ellos habrán iniciado.

Sudoroso y cansado, desperté menos mal que era un sueño.
¿De verdad, era un sueño?

13 abril 2013

Cospedal nombra al fin a Bárcenas

12 abril 2013

Los índices de referencia de los préstamos hipotecarios

 
Los índices de referencia de los préstamos hipotecarios a comprador de vivienda son  una pieza importante del sistema bancario. La evolución del tipo de referencia más empleado afecta al ahorro de los hogares cuando dominan los créditos a interés variable. Los índices de referencia hasta ahora usados en España distan de ser óptimos, pero no existe una alternativa clara a los hasta ahora utilizados.

11 abril 2013

La contabilidad del PP coincide con los papeles de Bárcenas

Los apuntes sobre donativos de empresas recogidos en la contabilidad interna del PP, que ha remitido el partido a la Audiencia Nacional y a la Fiscalía Anticorrupción, coinciden en fecha e importe con las anotaciones de los papeles de Bárcenas, según El País. Esas aportaciones privadas al PP entre 1990 y 2008, todas menos una, coincidentes con la contabilidad manuscrita, incumplían la ley de financiación de partidos, bien al superar el límite máximo previsto para un solo donante (60.000 euros) o bien al haber sido realizadas por personas físicas o jurídicas que lo tenían prohibido al tener contratos con alguna Administración Pública.

El pensamiento lógico de un votante del PP

Si yo fuera un votante del PP, como gran parte de los españoles, también andaria triste y preocupado por la situación que vivimos. La corrupción, aunque su hedor es algo que nos preocupe especialmente dado que, “todos los hacen”, “siempre ha sido así y suele corear con grandes sonrisas el orgullo español del robo y la trampa, mal llamados “picaresca”. Pero sí nos duele algo el bolsillo y, por encima de todo, el futuro de mi hija y los jóvenes en general.

Estoy desencantado. El 21 de Noviembre de 2011, exultante, ya hacíamos planes, de empleo, casa y vacaciones. Y ahora el plazo de la presunta recuperación se alarga a 2014, cuando ya había sido anunciada para Junio de 2013.  Es que la “herencia” socialista está siendo difícil de roer.  Aquel despilfarro de los “cheques bebé” (4.000 millones en 3 años) o el “Plan E” (13.000) o subir mínimamente la inversión social para dar cobertura por ejemplo a la Dependencia. Sin llegar jamás, ni de lejos, a la media europea. Y, además, el déficit que se les disparó a las comunidades autónomas, la mayoría en manos… del PP. Ahora hay más paro, más recesión, se han recortado servicios esenciales y la deuda se ha catapultado del 68,5% al 85.3%. El votante del PP, ni aún frustrado, logra relacionar estas variables. No consigue aceptar que se han restado muchos más millones a la sociedad de los que hubiera necesitado compensar el “despilfarro” de Zapatero. Que estamos infinitamente peor que hace año y medio y que nos dan mucho menos, por muchos más impuestos y repagos. “Hay que dar tiempo a las reformas. ¿Cuánto? No sabemos. ¿Qué reformas? ¿Las destinadas a precarizar el empleo? ¿Las de dejarnos sin sanidad o educación públicas?

“No hay otra solución”, “es que les debemos dinero a los bancos”. ¿Y los miles de millones que han recibido de fondos públicos?  ¿Y los beneficios que sacan a nuestra costa con la inventada “crisis de la deuda” los bancos alemanes sin ir más lejos? ¿Y la ingente evasión a paraísos fiscales que se detrae del erario? “Siempre ha sido así. Pero ahora es peor. “Ya cambiará, hay que dar tiempo. Además, “la crisis ya se acaba”. Y ¿volverán las oscuras golondrinas portando en las alas todo lo que nos han quitado?

Vimos un halo de esperanza en los cinco mil empleos creados en la Semana Santa de Marzo, la primera en ese mes desde el inicio de la crisis en 2008. Aunque se les argumente que han sido en el sector servicios, han bajado todos los demás, y son efímeros. Que una cosa es el paro registrado y otro el real. “Cuando falta el aire, sirve respirar. Uno respira un rato, luego vuelve ahogarse, pero hay que ser “positivos”… cuando algo es obra del PP. Por eso también están dispuestos a aceptar todos los recortes: “algo es mejor que nada ”. Las viejas cadenas que viven y viven. “Si todos nos sacrificamos un poco, saldremos adelante”. Olvidando a quien, lejos de “sacrificarse”, se lucra obscenamente.

¿Y las mentiras? ¿Por qué alguien que ha engañado hasta nuestra extenuación va a decir finalmente una verdad? Ni se inmutan. El incumplimiento del programa electoral, la presunción de falsos logros, las esperanzas en futuros inmediatos de recuperación persistiendo en los errores, son, para un votante del PP ilustrado. Para el conjunto, el "todos los hacen". No reparan ni en la impúdica entrega del Registro Civil nada menos que a los Registradores de la Propiedad (cuerpo al que pertenece Rajoy) o en la gestión de alto riesgo con la hucha de las pensiones.

Lo que no entiendo es por qué “antes” no había tanto paro. Por añorar, añoran hasta a Felipe González al cuál ponían tibio. De la crisis internacional no les hables, es un tema demasiado amplio.  De hecho abrevian las explicaciones y piden una respuesta corta. Un culpable. Uno. ¿La burbuja inmobiliaria ? Por lo menos la gente tenía trabajo. Pero se estaba gestando un enorme problema, no podía durar. El votante del PP no logra tampoco establecer esa relación. Si así se creaban empleos, no hay porqué dejar de construir.

De ahí, entre otros muchos descalabros, han venido los desahucios, les dices. En este punto se ilumina su rostro: pueden explayarse en la respuesta. Todos, sin excepción, conocen a alguien que “se embarcó en un crédito sin tener ingresos suficientes ”, que se convierte en regla de oro. Ya, pero otros, la mayoría, contaban con un trabajo que se esfumó y no por su culpa, o les rebajaron el poder adquisitivo, y no advirtieron las trampas de los bancos en cláusulas muy bien camufladas. “Siempre ha sido así”, "no hay otra solución", "nos apretamos todos un poco", cortan rápido para poder avanzar su postura: “es que la dación en pago tampoco es solución, quebraría el sistema”. Otros países la tienen. “Bueno, pero estas protestas van a acabar en violencia”.

Un votante del PP, lo mismo que los “apolíticos” y muchos establecidos de toda condición, mantienen una idea de la violencia de doble dirección. No entienden como tal la que se ejerce contra los ciudadanos, en sanidad, educación, vivienda o el trato con los bancos (no les salpica directamente sangre en la cara). Solo reventarle un ojo a una ciudadana en una manifestación les parece que es “pasarse un poco”. Pero les resulta intolerable la protesta o la presión pacífica a los suyos. “Hay que respetar la intimidad de las personas, la de los políticos también, aunque ellos no respeten ni nuestros derechos. Por ejemplo, el de manifestación al acotar los escraches. 

Por eso, los papeles de Bárcenas “no son verdad hasta que se pruebe”, aunque se amontonen evidencias. Todas las corrupciones que emergen necesitan el trámite judicial, siquiera para informar de ellas, por más que sepamos de dilaciones, amnistías e impunidad. “Siempre ha sido así”. Y… “todos lo hacen”, ese peligroso meme que pretende hundir la democracia más de lo que está.  Hasta risas histéricas provoca el ascenso en intención de voto de Izquierda Unida. Para un votante del PP, para todos ellos casi sin excepción, IU es un remedo de la Rusia de Stalin, y quiere salir de Europa, lo cual, como socios “privilegiados” que somos, es un horror. A Rosa Díez y su UPyD la ven, en cambio, con muy buenos ojos. Es lista y no tiene pelos en la lengua, aunque los haya mudado cien veces . Y decantarse por EQUO es… una ingenuidad. “No, no, yo voto a quien tiene posibilidades de gobernar”, afirman con alta suficiencia. Y ésos son PP y PSOE, el único que admite su imaginario.

Porque esa sociedad que salió a la calle el 15M con un enorme grado de aceptación popular, aplaudida también por votantes del PP y de otros partidos que… terminarían por otorgar a los conservadores la mayoría absoluta, no es una alternativa para ellos. “Sería el caos”. ¿Mayor del que ahora vivimos?

Están tristes pese a todo. Cuando tienen en su mano exigir responsabilidades si consideran que fueron “engañados”. Pero, según muchos de ellos –todavía, aunque parezca inconcebible-, “hay que darles tiempo”. A que la putrefacción nos embadurne hasta la mirada, el oído, el olfato y el gusto, si no lo ha hecho ya. A que todas las mentiras, 2013 el último año de la crisis, caduquen dejando el esqueleto de la más aguda precariedad. Se acabó la tregua. Y la paciencia.

(“Que no me lloren, que luchen”, dijo José Luis Sampedro antes de irse. Pues eso).

Ah, gracias a Dios, no soy votante del PP.