30 marzo 2013

El derecho al descanso de los imputados ERE

 
 
 
 
Las maratonianas jornadas de trabajo que se impone la juez Alaya plantean muchos interrogantes sobre el derecho al descanso de los imputados por las irregularidades en los ERE. ¿Es legal que una juez tome declaración a un sospechoso que ha pasado toda la noche en vela? ¿Está esta persona en condiciones de someterse a un interrogatorio del que depende que acabe o no entre rejas?
 
 
Algunos abogados y fiscales muchos coinciden en que someter a una persona a un interrogatorio que comienza de madrugada y acaba a las nueve de la mañana -como ocurrió el pasado sábado con un directivo de Vitalia- puede vulnerar el derecho de defensa de esta persona. Un imputado que ha pasado toda la noche en vela y que lleva dos días detenido, con la misma ropa, sin tomar una ducha y en unos calabozos nada confortables, parece que en principio no está en condiciones de prestar declaración. Y mucho menos ante una juez incisiva como Alaya, cuya forma de interrogar es vehemente, según dicen quienes han presenciado alguno de sus interrogatorios.
Y en esas condiciones, ¿qué opciones tiene el imputado? Si se acoge a su derecho a no declarar, puede que la instructora lo utilice para reprocharle que no ha colaborado con la investigación y tomar una decisión drástica como su encarcelamiento, a pesar de que el hecho de no declarar no puede servir para ello dado que este imputado está haciendo uso de un derecho… Y eso sólo por hablar de los imputados, que son los que se la juegan de verdad, pero tampoco es de recibo imponer esos horarios a los abogados, a los fiscales y a los funcionarios de su juzgado.
Cierto es que la juez tiene que respetar el plazo legal de las 72 horas de detención, pero también lo es que en esas condiciones puede suceder, que bien el imputado no declare, o que reconozca incluso que “mató a Manolete”, por usar una expresión popular, porque a buen seguro que sus condiciones psico-físicas no son las más adecuadas para comparecer ante una juez y responder de unos delitos de tal gravedad. No entiendo por qué la instructora no puede adelantar sus interrogatorios, porque otros muchos jueces han tenido también jornadas complicadas y no han tenido que prolongar ese horario nocturno durante tantos días consecutivos…