16 noviembre 2007

Aquella frase que alguien dijo...

Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.
 
Cuando te duela mirar hacia atrás y te de miedo mirar hacia adelante, mira hacia donde quieras porque yo estaré allí, a tu lado.

Nuestra gloria más grande no consiste en no haberse caído nunca, sino en haberse levantado después de cada caída.

Hay un problema con el sexo sin compromiso: a veces deja de serlo. A veces surge el deseo de algo más. Y, cuando las expectativas de una de las personas no coinciden con las de la otra, entonces, quien tenga mayores expectativas acaba sufriendo. No existe el sexo gratis: siempre hay un precio que pagar.

Un hombre dueño de sí, con muchos amigos e inteligente, que conoce el caracter y distingue el tiempo y el lugar, conquista sin hacer grandes esfuerzos incluso a la mujer más difícil de conseguir.

Seducción: engañar con arte y maña; persuadir suavemente al mal. Embargar o cautivar el ánimo.

Vale más sembrar una cosecha nueva que llorar por la que se perdió.

La vida revela todo su sentido cuando abandonamos la idea de darle un sentido.

Uno no puede liberarse de algo que no tiene.

El riesgo mayor de esta vida es no correr ningún riesgo.

El miedo a perder nos hace perder.

Rodéate de gente que crea en tí.

La felicidad es la certeza de no estar perdido.

No te compares: así evitarás que tu felicidad dependa de otros.

Las expectativas son dañinos obstáculos para una buena relación con la vida.

El dolor es un maestro, está allí para enseñarnos un camino.

La vida es una transacción amorosa, no una transacción comercial.

Para enamorar has de mostrarte tal y como eres.