09 abril 2013

El gran fraude fiscal no pisará la cárcel

Al Capone fue encarcelado por defraudar a Hacienda. Tuvo mala suerte: en la España de hoy se habría librado. Hasta hace poco, defraudar más de 120.000 euros al fisco era un delito penado con entre 1 y 5 años de prisión. Con la nueva ley, la pena queda rebajada y es aún más difícil que estos delincuentes de guante blanco lleguen a pisar la cárcel.
La reforma permite que cualquier defraudador tenga dos meses de plazo desde que sea imputado para devolver el dinero robado. Si lo hace, el juez le podrá aplicar un nuevo atenuante que puede rebajar la condena hasta solo tres meses de prisión y, como máximo, un año. Si el condenado no tiene antecedentes y su único delito probado es robarnos a todos los contribuyentes honrados, se librará de la cárcel. Para mayor cabreo de los honrados ciudadanos que sufren las subidas de impuestos, los grandes defraudadores que se acojan a este perdón pagarán una multa bastante inferior a la que hasta ahora abonaban. Antes podía ser de hasta seis veces lo defraudado. Con la nueva ley, la multa se quedará en la mitad o incluso una cuarta parte de lo defraudado.
Esta reforma penal, como todas aquellas que benefician al reo, se aplicará con efecto retroactivo. Y es probable que algunos de esos famosos nombres que en las últimos meses copan las portadas por sus cuentas en Suiza puedan beneficiarse de esta escandalosa reforma diseñada a la medida de los poderosos: de aquellos que se pueden permitir defraudar más de 120.000 euros en un año. El argumento del Gobierno para justificar esta medida es que así podrá recuperar mucho antes el dinero defraudado e ingresar fondos en las vacías arcas públicas. Es el mismo razonamiento que se aplica con la amnistía fiscal y es falso: lo que se ingresa ahora se dejará de ingresar más tarde porque el mensaje que se manda es que defraudar sale más rentable. La multa es tan ridícula que compensa correr el riesgo.
Mientras el Gobierno abre la mano con los poderosos, aprieta de nuevo a los más débiles. La misma reforma que suaviza el castigo para el gran defraudador ha convertido en delito penal otros tipos de fraude. Por ejemplo: una persona que trabaje en negro mientras cobra el paro comete hoy un delito que puede ser condenado hasta con tres años de cárcel. Es un doble rasero asqueroso.

Otros 32 millones de euros, hasta cuando...

Jordi Pujol Ferrusola, hijo mayor del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, movió 32.407.658 millones de euros en divisas con destino a paraísos fiscales entre el 30 de marzo de 2004 y el 28 de noviembre de 2012 , según revela un informe de la Agencia Tributaria remitido al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. Así consta en un auto dictado este martes por el instructor en el que se revela que el hijo mayor de Pujol llevó a cabo 118 operaciones financieras en esos ocho años que partieron de los bancos Mediolanum, BBVA y Credit Suisse y finalizaron en entidades de 13 países diferentes, entre ellos Islas Caimán, Gabón o Lietchenstein.

El juez instructor, que investiga a Pujol Ferrusola después de que su exnovia denunciara que trasladó dinero en metálico en bolsas a un banco de Andorra, acuerda en su auto que los tres bancos le remitan "a la mayor brevedad" la documentación que tengan sobre los movimientos realizados por el investigado.

08 abril 2013

Igual dijeron con Bárcenas y después paso lo que paso

Esteban González Pons ha ofrecido esta mañana una comparecencia y después se ha sometido a todas las preguntas que le han dirigido los periodistas. En ella ha asegurado que el partido "mantiene su más absoluta confianza en la honorabilidad" de Jesús Posada, presidente del Congreso. Para proteger a la tercera autoridad del Estado y desviar el foco informativo situado sobre él, el PP remite a la empresa Varma S.A., una distribuidora de bebidas dirigida por la familia de la esposa de Posada que utilizaron para esconder el dinero negro del que dispusieron en la década de los 80. González Pons aseguró que esta compañía "ofrecerá las explicaciones" y no quiso añadir ningún otro comentario sobre esta información.

La esposa del presidente del Congreso movió millones en negro

Cheques al portador llenos de ceros. Dinero negro. Un banco con contabilidad en B que acabó quebrado, que tuvo que ser intervenido y que dejó un agujero de 17.000 millones de pesetas. Y en medio de toda esta trama, una familia aristócrata y multimillonaria con fuertes conexiones con la política: los De la Mata y Pobes, dueños de una de las principales distribuidoras de bebidas alcohólicas de España. Se ha podido acceder a una relevante documentación inédita que demuestra la implicación de Blanca de la Mata y Pobes, la esposa del hoy presidente del Congreso, Jesús Posada, su madre y sus hermanos en el manejo sistemático de dinero negro y en uno de los mayores escándalos financieros de esa época: el caso Eurocapital.

En 1991, esta sociedad de inversión protagonizó uno de los mayores escándalos financieros de la época al quebrar ella y su filial, el Banco Europeo de Finanzas. El "chiringuito financiero" –como lo definieron en esos años– fue intervenido por el Banco de España, que descubrió una contabilidad B con una caja negra por valor de 5.000 millones de pesetas. Una vez saneado, el banco fue vendido por una peseta a Unicaja.

06 abril 2013

La banca siempre gana

En las últimas semanas se han producido una serie de noticias que parecían apuntar a un cambio de tendencia en determinadas resoluciones judiciales, que iban en contra de los intereses del sistema financiero. Me refiero a la sentencia del Tribunal de la UE sobre las ejecuciones hipotecarias; la sentencia del Tribunal Supremo sobre el suelo de las hipotecas o la iniciativa legislativa popular sobre la dación en pago.

Pero pasada la euforia inicial, y después de analizar con detenimiento las mencionadas sentencias y ver cómo empieza a pasarse la podadora por la iniciativa legislativa popular, observo que, en realidad, los cambios que se producirán son bastante suaves en el sentido de que todo cambie para que todo siga igual y, aún en aras de ser polémico, debo decir que, afortunadamente.

Me explicaré, antes de ser objeto de las iras de muchos blogeros. El sector financiero, como muchos otros, ha cometido excesos inconfesables por los que debe rendir cuentas, y un hecho muy llamativo es que, después de todo lo acaecido en este país, los únicos banqueros procesados lo han sido por la percepción de planes de pensiones excesivos pero no por malas prácticas bancarias. Pero tales malas prácticas tampoco justifican poner en cuestión todo el sistema financiero cambiando sin más, y según se pretende en algunos casos, con efectos retroactivos, las reglas del juego.

Creo que hay algunas preguntas a la que todos deberíamos responder antes de maldecir sistemáticamente a todo el sistema financiero y estas preguntas son: ¿Tengo alguna cuenta corriente en un banco? ¿Dispongo de alguna tarjeta de crédito? Sin lugar a dudas, en el 99% de los casos, nuestra respuesta será positiva y, por tanto, el hundimiento del sistema financiero representaría nuestro propio hundimiento.

Pero quizás sea necesario también hacer un acto de contrición global, ya que, cuando nos ofrecían y ofreciamos hipotecas al 110% y 120% del valor de la vivienda tasada o productos financieros de los que no entendíamos nada, tambien  los bancarios, pero nos daban el doble de la rentabilidad del mercado, no hacíamos ninguna pegunta indiscreta, no fuese que no nos lo fuesen a dar.

Lo que ha dicho la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE es que hay que cambiar las normas españolas de ejecución hipotecaria, pero no ha dicho cómo, y en el caso de la iniciativa legislativa popular, no hay duda de que lo que salga del Congreso tendrá cambios importantes con relación a la propuesta inicial, a pesar de los infumables actos de escarnio y persecución pública que están efectuando los promotores de la medida contra los políticos que no comulgan con sus postulados.
 

Indudablemente, las normas se cambiarán, y la dación en pago llegará a nuestro ordenamiento pero no con efectos retroactivos, salvo en contadas excepciones de situaciones sociales límite y, de nuevo, los que perderemos seremos nosotros, como ya está ocurriendo ahora que los bancos, en las escasas hipotecas que dan, han vuelto a la sabia política de no dar más del 70% del valor de tasación. Cuando se imponga la tan aplaudida medida de la dación en pago, me temo que será difícil ver hipotecas que superen el 50% del valor de tasación, con lo que volveremos a los tiempos en que, para adquirir una vivienda, debíamos ahorrar durante largos años para pagar la entrada. Que nadie espere que la banca asuma ningún riesgo de quedarse inmuebles infravalorados; no es su cometido.

Para terminar, hay una pregunta que creo que todos deberíamos hacernos. ¿Si un día el presidente del banco en que tenemos los ahorros de toda la vida dijese que ha entendido el grave problema social de la vivienda y que todos aquellos de sus hipotecados que lo deseen pueden liquidar su deuda inmediatamente mediante una dación en pago de los inmuebles que adquirieron a pecios mayores que los actuales de mercado, cuál sería nuestra reacción? No lo duden, sacar inmediatamente nuestro dinero de este banco.