
El sector terciario, también conocido como sector servicios, ha experimentado un crecimiento significativo en las últimas décadas, consolidándose como el principal motor de la economía española, el más importante en términos de contribución al Producto Interior Bruto (PIB) y empleo. Su desarrollo ha sido impulsado por la modernización del país, el auge del turismo, la globalización y la transformación digital.

