08 abril 2013

La esposa del presidente del Congreso movió millones en negro

Cheques al portador llenos de ceros. Dinero negro. Un banco con contabilidad en B que acabó quebrado, que tuvo que ser intervenido y que dejó un agujero de 17.000 millones de pesetas. Y en medio de toda esta trama, una familia aristócrata y multimillonaria con fuertes conexiones con la política: los De la Mata y Pobes, dueños de una de las principales distribuidoras de bebidas alcohólicas de España. Se ha podido acceder a una relevante documentación inédita que demuestra la implicación de Blanca de la Mata y Pobes, la esposa del hoy presidente del Congreso, Jesús Posada, su madre y sus hermanos en el manejo sistemático de dinero negro y en uno de los mayores escándalos financieros de esa época: el caso Eurocapital.

En 1991, esta sociedad de inversión protagonizó uno de los mayores escándalos financieros de la época al quebrar ella y su filial, el Banco Europeo de Finanzas. El "chiringuito financiero" –como lo definieron en esos años– fue intervenido por el Banco de España, que descubrió una contabilidad B con una caja negra por valor de 5.000 millones de pesetas. Una vez saneado, el banco fue vendido por una peseta a Unicaja.

06 abril 2013

La banca siempre gana

En las últimas semanas se han producido una serie de noticias que parecían apuntar a un cambio de tendencia en determinadas resoluciones judiciales, que iban en contra de los intereses del sistema financiero. Me refiero a la sentencia del Tribunal de la UE sobre las ejecuciones hipotecarias; la sentencia del Tribunal Supremo sobre el suelo de las hipotecas o la iniciativa legislativa popular sobre la dación en pago.

Pero pasada la euforia inicial, y después de analizar con detenimiento las mencionadas sentencias y ver cómo empieza a pasarse la podadora por la iniciativa legislativa popular, observo que, en realidad, los cambios que se producirán son bastante suaves en el sentido de que todo cambie para que todo siga igual y, aún en aras de ser polémico, debo decir que, afortunadamente.

Me explicaré, antes de ser objeto de las iras de muchos blogeros. El sector financiero, como muchos otros, ha cometido excesos inconfesables por los que debe rendir cuentas, y un hecho muy llamativo es que, después de todo lo acaecido en este país, los únicos banqueros procesados lo han sido por la percepción de planes de pensiones excesivos pero no por malas prácticas bancarias. Pero tales malas prácticas tampoco justifican poner en cuestión todo el sistema financiero cambiando sin más, y según se pretende en algunos casos, con efectos retroactivos, las reglas del juego.

Creo que hay algunas preguntas a la que todos deberíamos responder antes de maldecir sistemáticamente a todo el sistema financiero y estas preguntas son: ¿Tengo alguna cuenta corriente en un banco? ¿Dispongo de alguna tarjeta de crédito? Sin lugar a dudas, en el 99% de los casos, nuestra respuesta será positiva y, por tanto, el hundimiento del sistema financiero representaría nuestro propio hundimiento.

Pero quizás sea necesario también hacer un acto de contrición global, ya que, cuando nos ofrecían y ofreciamos hipotecas al 110% y 120% del valor de la vivienda tasada o productos financieros de los que no entendíamos nada, tambien  los bancarios, pero nos daban el doble de la rentabilidad del mercado, no hacíamos ninguna pegunta indiscreta, no fuese que no nos lo fuesen a dar.

Lo que ha dicho la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE es que hay que cambiar las normas españolas de ejecución hipotecaria, pero no ha dicho cómo, y en el caso de la iniciativa legislativa popular, no hay duda de que lo que salga del Congreso tendrá cambios importantes con relación a la propuesta inicial, a pesar de los infumables actos de escarnio y persecución pública que están efectuando los promotores de la medida contra los políticos que no comulgan con sus postulados.
 

Indudablemente, las normas se cambiarán, y la dación en pago llegará a nuestro ordenamiento pero no con efectos retroactivos, salvo en contadas excepciones de situaciones sociales límite y, de nuevo, los que perderemos seremos nosotros, como ya está ocurriendo ahora que los bancos, en las escasas hipotecas que dan, han vuelto a la sabia política de no dar más del 70% del valor de tasación. Cuando se imponga la tan aplaudida medida de la dación en pago, me temo que será difícil ver hipotecas que superen el 50% del valor de tasación, con lo que volveremos a los tiempos en que, para adquirir una vivienda, debíamos ahorrar durante largos años para pagar la entrada. Que nadie espere que la banca asuma ningún riesgo de quedarse inmuebles infravalorados; no es su cometido.

Para terminar, hay una pregunta que creo que todos deberíamos hacernos. ¿Si un día el presidente del banco en que tenemos los ahorros de toda la vida dijese que ha entendido el grave problema social de la vivienda y que todos aquellos de sus hipotecados que lo deseen pueden liquidar su deuda inmediatamente mediante una dación en pago de los inmuebles que adquirieron a pecios mayores que los actuales de mercado, cuál sería nuestra reacción? No lo duden, sacar inmediatamente nuestro dinero de este banco.

05 abril 2013

Hemoroteca PP



Vamos a contar mentiras, tralará, tralará ...
 










Hemeroteca González Pons

12 de marzo de 2011. Esteban González Pons: “¿Habeis visto Egipto? El pueblo cuando quiere puede, y el pueblo español quiere…


21 de marzo 2013. González Pons presenta una denuncia por la protesta de la PAH ante su casa

El vicesecretario de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, ha interpuesto una denuncia en la comisaría del Congreso después de que varios miembros de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) se concentraran ante su domicilio en Valencia e intentaran entregar cartas explicando su situación. La PAH ha respondido con el anuncio de acciones legales contra el diputado del PP por “calumnias e injurias”.

Fuentes del grupo parlamentario popular han confirmado que no solo González Pons ha denunciado la protesta a las puertas de su casa, sino que otros diputados del PP que han sido objeto de acciones similares también lo han hecho al considerar que se trata de ataques a representes de la soberanía popular.

De aquellos polvos, estos lodos ....
Sin comentarios. 

04 abril 2013

Tomates podridos

Fue sin querer, pero lo clavó. La ex ministra del hueso de jamón y hoy vicepresidenta primera de la Mesa del Congreso de los Diputados, Celia Villalobos, se sumó ayer al coro de populares que consideran mucho más interesante hablar sobre los escraches que sobre los desahucios, porque eso de afear la conducta a los diputados sí es "brutal" y "antidemocrático", no como esa minucia de perder la casa y seguir endeudado de por vida que permite nuestra ley hipotecaria. Villalobos echó mano de sus citas culinarias y espetó: "Hoy es para nosotros (el escrache) pero a lo mejor mañana les corresponde a ustedes (los periodistas que le arrimaban el micrófono) o a un juez, porque no les gusta lo que sentencia, o a un señor que les ha vendido tomates podridos". 

Exactamente. Tomates podridos. Eso es la mercancía que el PP vendió en campaña electoral, con la que llegó a la Moncloa. Una estafa. Nos gobierna el partido que iba a crear millones de empleos, que no subiría impuestos, que bajo ningún concepto tocaría las pensiones, que iba a preservar la educación y la sanidad universales como el tesoro que eran, que sujetaría la prima de riesgo y cumpliría el objetivo de déficit, que siempre diría la verdad y regeneraría la vida política porque sería incompatible con la corrupción... Una estafa.

Esta semana consumarán la última de sus mentiras. Enterrarán la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre desahucios que avalaron millón y medio de firmas y que el PP tuvo que aceptar porque la presión social y tres suicidios en pocos días, era ya insoportable. La fusionarán con su propuesta para dejarla en nada. Volverán a engañarnos.

No podemos devolver la mercancía defectuosa y no nos devuelven nuestro dinero. Tenemos legítimo derecho de protesta. Son el tendero que nos vendió tomates podridos. Podríamos tirárselos a la cara, pero yo soy partidario del escarche puro: sin violencia.